08 marzo, 2020

Perseverancia, la palabra del mes de marzo


El artículo del mes

Normalmente son los padres u otros familiares quienes se quejan de la actitud que presentan los deportistas, y es que desde fuera es más sencillo darse cuenta de ello.

Si bien en el ámbito de la psicología, y más concretamente de la motivación, se ha hablado mucho de la importancia de marcarse metas realistas, se ha venido a tratar menos el mantenimiento del esfuerzo, es decir, la perseverancia. Mantenerse constante en la prosecución de lo comenzado, en una actitud, eso es perseverancia, y aunque se considera innato al individuo, es importante que se fomente por parte del entrenador, profesor, la familia.

El deportista debe tener siempre presente la meta u objetivo -ajustado a la realidad- si queremos que mejore su perseverancia. “El deportista ha de decidir de forma voluntaria si quiere seguir compitiendo, prefiere seguir lamentándose de los fallos o prefiere desahogar su enfado”.

Ser perseverante es tener firmeza, constancia y consistencia ante cualquier proyecto o situación que se presente. Los deportistas deben forjar un buen nivel de perseverancia con el fin de progresar, mejorar y cumplir objetivos. Por lo tanto, es significativo nutrir de espirito guerrero, adquirir valor y confianza en uno mismo para luchar contra todo lo que llegue. Para mejorar la perseverancia se debe entender que no todo debe seguir siempre una planificación inamovible, el hecho de que algo tome mas o menos tiempo no quiere decir que se esté equivocado. Ahí es cuando hay que tener paciencia y pasión para ser consistente en luchar por los objetivos. Debemos saber que hay que asimilar las equivocaciones, aprender de ellas pero mantenerse, no rendirse, todo sirve como experiencia y conocimiento para saber que detalles hay que cuidar y mejorar.