01 octubre, 2019

Sacrificio, la palabra del mes de octubre


El artículo del mes

¿Acaso que el deporte no puede ser una carrera?

Claro que sí, puede ser una carrera deportiva, es más, puede ser tan exitosa y tan talentosa que quizás una carrera académica no la supere, pero no es cuestión de comparar ni de establecer diferencias entre una y otra, sino de tener en claro que ambas requieren esfuerzos y sacrificios para lograr tener éxito.

La base para lograr el éxito tanto en una carrera académica como deportiva es la constancia, la dedicación y sobre todo la disciplina que puedas tener para su desarrollo y evolución. 

Las oportunidades en la vida no voy a decir que solo existen una sola vez, sino que no siempre no ocurren constantemente, motivo por el cual debemos reflexionar para tomar sabias decisiones evitando al máximo los perjuicios.

Ser exitoso en una carrera deportiva no es nada fácil, está llena de muchos sacrificios incontables como, por ejemplo:
- No estar en casa por prolongados lapsos de tiempo.
- En algunos casos pausar los estudios.
- Alejarse de sus amigos y familiares.
- Practicar y entrenar constantemente.
- Estar dispuesto a viajar frecuentemente.
- Y muchos más.

No hay que poner en discusión que son los atletas y los deportistas quienes conocen muy bien todos los esfuerzos y sacrificios que tienen que hacer para lograr el éxito y son ellos quienes tienen la experiencia para darnos lecciones de voluntad, constancia y persistencia.

Todas las actividades deportivas dejan algún aprendizaje de mucho valor para sus vidas, concluyendo en que todas requieren de mucho esfuerzo, disciplina y constancia.

¡Ahora bien! Llegó el momento de la reflexión.

Gracias a la experiencia, la gran fama que han alcanzado, y a sus logros obtenidos, vamos a citar una frase de Muhammad Ali (boxeador estadounidense, considerado el mejor de todos los tiempos).
“Detesté cada minuto de entrenamiento, pero me dije: No renuncies, sufre ahora y vive el resto de tu vida como un campeón”.
Sus palabras tienen mayor confiabilidad porque sencillamente el predica con el ejemplo.