31 marzo, 2019

Responsabilidad, la palabra del mes de marzo


El artículo del mes

Quiero que sean conscientes, y a su vez responsables, con el esfuerzo tan grande que hacen sus familias, sus padres, sus madres, sus hermanos/as, para que podáis hacer lo que más os gusta, que es jugar al fútbol-sala, ir a los entrenamientos, a los partidos, semana tras semana, durante todo un año escolar. Porque al final, no sólo estáis jugando vosotros, juegan vuestras familias, porque papá y mamá cuadran horarios de trabajo para poder llevaros y traeros, tu hermana o tu hermano muchas veces te ve entrenar todo el entrenamiento porque no puede quedarse solo/a en casa, a veces incluso serán los abuelos los que irán a llevarte o recogerte porque papá y mamá trabajan. Esa es una realidad que existe, está ahí, y sin embargo en muy contadas ocasiones sois conscientes de ello.

No pongo en duda que las familias lo hacen con el mayor cariño, que para nada es una obligación, pero creo que estaría bien hacérselo saber a su hijo/a el esfuerzo, ya no sólo económico (que en muchos caso es muy grande) sino que voy más allá, al tiempo que te dedican a ti en vez de dedicárselo a otra cosa, porque no hay gesto más importante, ni con mayor amor, que el tiempo que una persona se quita de ella para invertirlo en ti, eso es bestial, y de un valor increíble, porque te está dando cariño, atención, educación, está compartiendo momentos de conversación, de reflexiones, de resolución de dudas, estáis viviendo la vida de manera compartida, que papá o mamá hacen encantados, pero que también es una realidad que es tiempo que te dedican a ti, y podrían dedicarlo en cualquier otra tarea.

Por ello, creo y siento que es bueno hacerle saber al niño o adulto que tiene un sentimiento de responsabilidad para con ellos/as en disfrutar de esa actividad al máximo, en realizar su mejor esfuerzo en aprender y crecer cada día, porque la realidad es que son unos privilegiados. Generar ese sentimiento de responsabilidad crea, a su vez, un compromiso mayor con todo aquello que debe realizar y llevar a cabo, es decir, aprovechar el tiempo en clase, realizar los deberes, esforzarse por aprender, disfrutar con los juguetes, con los amigos/as. El cariño que nosotros ponemos en ellos/as, o en cualquier persona, no está reñido con hacerle saber que esa tarea está suponiendo desde un coste económico, hasta un coste de tiempo, porque que el niño o niña sepa eso le hace sentirse responsable en la medida en que empieza a aprovechar ese tiempo, en disfrutar de ese momento, en vez de pensar quizás que es lo normal, que es lo que toca, que nada cuesta dinero o tiempo, y que siempre va a querer todo lo que tenga.

En la medida en que nos sintamos responsables de la vida que tenemos, de las decisiones que tomamos, probablemente empecemos a darle el valor que realmente merece a cada momento que vivimos. 

Una “GRAN ANÉCDOTA” sobre lo que es responsabilidad es la siguiente:
Los All Blacks, el equipo de Rugby de Nueva Zelanda, ‘’quienes después de cada partido toman una escoba, barren el vestuario limpiándolo de vendajes y/o cualquier otro elemento que vaya a la basura para dejarlo lo más ordenado posible en un rincón y facilitar su recogida. Con esto, el mensaje que transmiten al resto del equipo, los rookies, a los entrenadores, y a ellos mismos es: Nadie va a hacer las cosas por nosotros, y no lo esperamos.’’