03 enero, 2019

Disciplina, la palabra del mes de enero

El artículo del mes
La disciplina es la capacidad de las personas para poner en práctica una serie de principios relativos al orden y la constancia, tanto para la ejecución de tareas y actividades cotidianas como en sus vidas en general.

“Autodisciplina es hacer lo que deberías hacer,
cuando deberías hacerlo,
tanto si te apetece como si no”

La disciplina es, básicamente, la capacidad de pasar a la acción aunque no tengamos motivación.

Como cualquier otro recurso (sociabilidad, capacidad de organización, asertividad …) la disciplina puede entrenarse. Es igual que entrenar un músculo o aprender una nueva habilidad. Si estamos desentrenados, sentiremos que tenemos poca disciplina y cualquier problema nos parecerá un desafío retador, pero poco a poco podemos aumentarla y desarrollarla al igual que cualquier otra habilidad o característica.

Modelo de autodisciplina basado en cinco pilares:
- Aceptación: saber qué nivel de autodisciplina tenemos, de qué somos capaces y de qué no
- Fuerza de Voluntad: la capacidad de actuar con energía en un momento determinado, aunque no se sostenga en el tiempo
- Trabajo Duro: la capacidad de hacer lo que es difícil y retador
- Laboriosidad: la capacidad de realizar el trabajo, es decir, aplicar el tiempo y el esfuerzo necesario hasta que esté hecho, aunque sea algo rutinario y aburrido
- Persistencia: la capacidad de seguir adelante cuando perdemos la motivación, el esfuerzo sostenido a lo largo del tiempo

Ejercicios de Disciplina
- Levántate todos los días a la misma hora/Haz la cama según te levantes/Vístete/…adecuadamente. -Hábitos diarios que te ayudan a crear disciplina en tu vida sin apenas esfuerzo.
- Visualiza tu objetivo. -Las clases, el entrenamiento; cada cosa en su momento.
- Evita las distracciones. -Si estas estudiando no puedes tener la tele, radio, el móvil cerca, te distraen. En el colegio atiendes las explicaciones, no te distraigas con la ventana, luces; el entrenamiento es igual.

RECUERDA: La disciplina está en la base del éxito de todos tus ídolos. Entrenar, trabajar, practicar, fallar y fallar hasta que se acierte, solo se consigue con constancia, con la disciplina que te impongan tus profesores y entrenadores, pero también con la que te impongas a ti mismo.